Qué ver en la Costa Amalfitana, belleza escarpada en rocas y acantilados

Desde que Tiberio la descubrió hace más de 2000 años, Humphrey Bogart, Greta Garbo, Picasso, Sofía Loren, Franco Zefirelli, Liz Taylor, Richard Burton, Rudold Nureyev, Steinbeck o Madonna y Armani, sucumbieron en algún momento a la belleza de la Península Sorrentina, en concreto a la Costa Amalfitana.

Una sola carretera la serpentea desde Vietri Sul Mare hasta Sorrento o viceversa, en apenas 50 km., que parecen pocos, pero puede llevar todo el día recorrerlos, si es que no tienes intención de pasar la noche en un hotelito de la zona.

Desde Ercolano y una vez visto Nápoles, decidimos que era una buena idea pasar la mañana #ontheroad recorriendo la costa, y fue Giorgio, el encargado del Área de Caravanas, el que nos dijo cual era la mejor forma de recorrerla, dándonos a entender que nada de una mañana, como poco nos llevaría todo el día. Y así fue. 

Costa Amalfitana
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Ruta por la Costa Amalfitana

Desde Vietri Sul Mare, ya puedes hacerte una idea de lo que te queda por delante, y no es tan solo el paisaje el que aporta la belleza, son las calles de los pueblecitos encaramados a la montaña, son los túneles y cuevas que vas encontrándote por el camino, es la vida vista desde ese punto de Italia, son los olivos, limoneros, naranjos y viñas las que aportan color a la tierra, son las decenas de iglesias construidas a lo largo de siglos y siglos, son los tonos de color del Mar Tirreno, azul turquesa en un extremo, y azul intenso en otro, y es la parte que aporta el ser humano, miles de pequeñas casas de pescadores, la mayoría rehabilitadas como hoteles o restaurantes, las que dan vida a esa tierra.

Ahora viene el dilema, autopista o carretera. Italia tiene pocas opciones a la hora de elegir la ruta para moverte de un punto a otro, por lo que tienes que escoger entre autopista, no siempre tan cara como se dice, pero en muy mal estado, o carretera en peor estado en según que tramos, que pasa por el centro de muchos pueblos. Y dado que por poco que sea, el pagar autopista es totalmente prescindible, decidimos ir por carretera, y gran error. Desde Pompeya hasta Vietri sul Mare el trayecto se convierte en una constante caravana, y de 29 min por autopista pasas a 1hora y media por carretera. Fue al volver, cuando vimos que el peaje solo nos hubiera costado 2,10 . Demasiado tarde. 

Si has llegado a Nápoles en avión y quieres dedicarle un día a una bonita excursión, una opción es la Costa Amalfitana. Alquila un coche y ves a tu aire, sin prisas y para cuando y donde quieras.
Salerno
Escaleras de vértigo
Puerto de Salerno

Pero a lo que íbamos, empezamos en Vitri con la primera parada en la carretera. La imponente Salerno.

  • Salerno: y su puerto comercial te invitan como mínimo a parar de lejos y tomar una fotografía. Puerto turístico por excelencia y donde cientos de cruceristas hacen escala para subirse a pequeños autocares y recorrer la carretera. Si eres como nosotros que evitamos las aglomeraciones, prescinde de su visita.
  • Minori, la propia carretera te lleva al paseo marítimo de este pequeño pueblo pesquero, recordándome a cualquier otra población de la costa catalana. Bares y restaurantes se disputan el espacio comercial disponible. Un pequeño muelle con pescadores y unas casas encaramadas a los peñascos, hacen una postal perfecta de recuerdo.
  • Ravello, más cerca del cielo que de la costa, tal y como escribió André Gide. A 20 min de Minori, para la siguiente parada según las indicaciones de Giorgio, hay que desviarse unos pocos km hacia el interior. Y valió la pena, después de verlo, podemos decir que es un imprescindible de un viaje a la Costa Amalfitana, dándole la misma o más importancia que a Positano o Amalfi. Ravello se encuentra en el interior y es otra carretera la que te lleva unos 5 km hacia arriba, a 400 m. sobre la costa . Antigua república independiente junto a Amalfi, fue colonizada por griegos y romanos, y alrededor del s.XII que empezaron las construcciones de los palacios y iglesias que hoy podemos ver.

    Tanto Pasolini como Huston rodaron algunas escenas de sus películas, sirvió de inspiración a Wagner para terminar su ópera Parsifal, o a Bocaccio para los relatos de “El Decamerón” . Ravello  enamora a todo visitante, personalidades como Jacqueline Kennedy, Greta Garbo o Joan Miró y Oscar Niemeyer con su diseño del Auditorio, se rindieron a sus encantos. Sus calles invitan a pasear, a contemplar las vistas desde el mirador de la Bahía de Salerno, y, si tienes oportunidad, a disfrutar del Festival de música Clásica que se celebra todos los veranos desde 1953. Villa Rufolo, Duomo de Ravello o Villa Cimbrone, todos ellos previo pago por entrar, para nosotros prescindibles por lo que nos conformamos con pasear por el pueblo. Un #mustgo de Italia.

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Calles de Ravello
Vistas desde Ravello
Campanario de Villa Rufolo
Atardecer desde Amalfi

 

Y volvemos a la carretera SS163 para llegar a Amalfi.

  • Amalfi: La que da nombre a la región, la que parece ser la población más importante, ya sea por lo que dicen o por lo que se ve. Fue allá en el año 840 cuando se declaró república, cuando mantenía relaciones comerciales con Constantinopla y sus riquezas eran más que evidentes. Según cuenta la leyenda, Amalfi recibió el nombre por Heracles, que se enamoró de una ninfa llamada Amalfi, y al morir quiso enterrarla en el lugar más bello del mundo, para después ponerle su nombre. Poco viajó este tipo… Lo interesante en sí es pasear por el pueblo, sus mil escaleras o cuestas, y como no, el Duomo de San Andrea, y ver si eres capaz de hacer una foto del edificio entero… Dada nuestra forma de viajar actualmente, hay sitios en los que nos vemos en la obligación de pasar de largo, y Amalfi fue uno de ellos. Una vez visto de lejos, hechas las fotos de rigor y circulas con el coche por el interior, Amalfi como otros sitios no da más de sí. 

Si tienes la suerte de tener un día claro, mientras circulas por la carretera verás en el fonfo la isla de Capri, puedes ir a pasar el día en una excursión guiada

La carretera por sí sola es toda una atracción, no solo por lo complicado de alguna de sus curvas, o de las maniobras que hay que hacer si te cruzas con un autobús dentro de un pueblo, es por las vistas que tienes desde ella. Hay muy pocos sitios en los que parar, nosotros fuimos un mes de Enero y hubo fotos que no las pudimos hacer por falta de sitio para aparcar o simplemente parar. La carretera es 100% transitable evidentemente, pero son muchas curvas, muy pronunciadas y con construcciones levantadas en terrazas que impiden aparcar o parar. Es una ruta para hacer sin prisa, con mucha paciencia y con los ojos bien abiertos para no dejar escapar oportunidades a la hora de aparcar. 

Y parece poca distancia, 16 km entre Positano y Amalfi, pero te lleva una hora recorrerlos. La carretera es tan estrecha que la velocidad a la que circulas es muy limitada, y las paradas para observar el paisaje y hacer fotografías se repiten constantemente si tienes suerte, por lo que insisto, tómate tu tiempo en recorrerla.

 

  • Positano: Y tras una curva cerrada a la derecha aparecen Positano y Capri al fondo. Construido en vertical, encaramado a los acantilados del Monte Lattari, y mirando por completo al Mar Tirreno, impone visto de lejos. Sólo de pensar las escaleras que hay que subir para ir de un punto a otro me tiemblan las piernas… Tonos pastel visten las pequeñas casas de pescadores que forman el pueblo, muchas de ellas recortadas en la piedra. Si quieres puedes dedicarle un rato al largo paseo marítimo, si es que tienes la suerte de aparcar, que en el mes de enero, nosotros no la tuvimos. También cuenta con la cúpula de la Iglesia Santa María Assunta, toda recubierta de Mayólica con colores verde y amarillo. En resumen, una escapada a la Costa Amalfitana desde Nápoles o Pompeya vale la pena, y precisamente no es porqué la revistas Hola o Cuore puedan hacer sus mejores robados allí…

También hay que decir que para mí no es un viaje por sí solo. Apenas tiene playa, y las que tiene están abarrotadas. Nosotros lo vimos en una mañana larga, puedes dedicarle un par de días y dormir en algún hotelito, pero que sea el complemento a un viaje a Nápoles o una excursión desde la ciudad, puedes añadirle Paestum y si tienes más tiempo, Matera y la región de Puglia, al sur del País. 

Positano a lo lejos

2 comentarios sobre “Qué ver en la Costa Amalfitana, belleza escarpada en rocas y acantilados

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