El momento se acerca y las emociones afloran.

El próximo 1 de Octubre, si nada nos lo impide, arranca la aventura. Sí sí, tan solo faltan unas tres semanas en el momento de escribir estas palabras. Los nervios ya están aquí, y con ellos, el cuerpo empieza a reflejar lo que tu mente está intentando gestionar de la mejor forma posible. ¿Qué estamos haciendo? ¿Somos unos tarados? ¿Somos unos inconscientes?, o, ¿somos unos valientes?, comentarios hemos oído de todo tipo. Los hay que te los escuchas, básicamente porqué los está haciendo alguien que te importa, y los hay a los que le das la misma importancia que tiempo tardan en decirlo. No sé lo que somos, bueno, corrijo, sí lo sé, y no es ninguna de estas opciones. No me considero ni irresponsable, ni tarado, ni inconsciente, y por ende, puedo asegurar, que soy plenamente consciente de las decisiones que estamos tomando para poder llevar a cabo nuestro sueño.

No voy a escribir sobre si tener hijos sin tener trabajo o si trabajar 60 horas a la semana es una locura o no, pero creo que todos tenemos un lado de cuerdos en nuestra cabeza, y no hace falta que nos lo diga nadie. También presumimos tener capacidad para juzgar lo que hace el vecino con una facilidad que asusta, y si tuviéramos esa facilidad en todo lo que hacemos, las cosas nos irían mejor. Sin embargo, pocos somos jueces de nosotros mismos, y menos, si tenemos que ser críticos. Es más divertido hacerle un peinado nuevo al vecino…

Dada nuestra situación, que no es muy diferente de la que tiene todo el mundo, hay muchas cosas por hacer y por poner en su sitio. Trabajos, papeleo, trastos, ropa, compras, comidas con familia, cenas con amigos, y parece que nunca se acaba lo de «tenemos que hacer…» o «tenemos que ir…» o «tenemos que llamar…» Un sin parar de tareas que creías que tenías más encarriladas, pero no.

Luego está el tema de las redes sociales, que como algunos sabéis, estamos en alguna que otra. Y como todos podemos opinar… ¿Hacer la vuelta al mundo sin red social? Estáis locos. Eso si que parecía una locura, un acto irresponsable del que nos arrepentiríamos seguro… Y dada la demanda y el error que íbamos a cometer, aquí me tenéis, escribiendo lo que nunca me hubiera imaginado.

Otro tema importante y que necesita mucha atención es el método de transporte que hemos elegido, nuestro coche, al que llamamos cariñosamente Hulky. Es un 4×4 de color verde militar, que estamos equipando con muchas ganas aunque con poco presupuesto. No hay que hacerle muchas cosas dado que es nuevo, pero si que podemos mejorarlo y equiparlo mejor. La cuestión es que estamos esperando que nos lleguen los vinilos con la publi del Blog y de la web de Manel.  Aquí tenéis una foto del antes, y cuando esté acabado, os pondré una del después. Y otra de la que no puedo olvidarme es de la «casa» que hemos elegido. Una mini caravana a la que llamamos Calabacita. Un nombre un poco cursi, sí, y un poco hortera, también, pero somos lo que somos y como somos…

 

Hulky y Calabacita

4 comentarios sobre “El momento se acerca y las emociones afloran.

  1. Acabo de veros en la carretera!! Os deseamos mucha suerte y prometemos ir siguiendo vuestra aventura. Edu y Sandra

  2. Me encanta Hulk y y calabacita!!!, Aunque vosotros me encantáis más. No sé si sois valientes o unos descerebrados pero lo que sí que sé es que sois sinceros el uno con el otro por haber decidido Cumplir juntos vuestro sueño. Espero que algún día nos podamos ver por alguna parte del mundo. Ánimos cachorrillos!,,,

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