Dicen que para adaptarte a un nuevo hábito, tienes que repetir la acción mínimo 21 veces. Es curioso entrar en un país conduciendo, y tener que cambiar de lado, nosotros conducimos por la derecha, y en Reino Unido, por la izquierda. Y puede que sea el efecto, pero parece que todo esté hecho para ser visto desde la izquierda.

Tal cual sales del ferry ya te indican que tienes que conducir por la izquierda, pero a eso suma oscuridad, desconocimiento de la carretera, tener que estar pendiente de un Gps, y llevar una caravana a tus espaldas, y os aseguro, que la atención que le pones no es la habitual.

Con más de 1000 km. recorridos en Uk, no dejo de sorprenderme con lo absurdo del sentido de la orientación. Miras el mapa, de papel, esos que tienen 1500 pliegues, y que nunca doblas igual, como los que usábamos antes de que apareciera Google Maps, miras también Google Maps, para asegurarte claro, y le haces caso al navegador del coche, pero el hecho de conducir al revés aunque la dirección sea la misma, hace que tu sentido de orientación vaya del revés, o por lo menos el mío. Allí donde creía que teníamos que ir a la izquierda, vamos a la derecha. Y pienso, ¿y si giro el móvil?, pero no. No funciona. Las atracciones turísticas están a la izquierda, los cruces y rotondas son raros a rabiar, las autopistas tienen dos carriles para incorporarte o para salir, y hasta las vacas, miran del revés!.

Pero sí, aun con la falta de hábito, el día después de desembarcar, llegamos a Bath. La última vez que vinimos a Reino Unido, nos quedó pendiente visitarlo, y era una espinita que tenía clavada. Y para no ser una de las principales poblaciones del Reino Unido, vale mucho la pena.

Entre Roma y Jane Austen, dieron forma a edificios, parques y tradiciones. Una mezcla de historia británica y huella romana. Con un día está visto; el centro histórico, los baños romanos, la residencia de Jane Austen, pasear por sus calles, y sorprenderte con la estructura y la arquitectura que usan o usaron. Un montón de parques con sus ardillas, con ese césped verde intenso, y esos árboles tan grandes que dan una sombra a mi modo de ver, innecesaria.

Y aunque muchos de vosotros veáis incomodidad en Calabacita, tiene muchas virtudes. Pero una de ellas, y diría que la más importante, es que con ella puedes dormir donde quieras. Sí sí, donde quieras. Tan solo hay que saber escoger, pensar que necesitas esa noche, “tranquilidad, cercanía a la ciudad, electricidad”… y decidirte. Y en este caso, nos decidimos por el pueblecito vecino de Bathampton, con tan solo 10 casas, una iglesia, un cementerio, un pub, y un canal con unos cuantos barcos que usaban a modo de vivienda. Mucho encanto en dos días.

#ontheroadagain to Liverpool. El primer día que pusimos los pies en esa ciudad hace mas de 2 años, nos alucinó el ritmo que tiene. Capital Europea Cultural en 2008 y ciudad que vio nacer a los Beatles. Han sabido aprovechar su origen industrial, su cultura, no solo musical, y su ubicación a orillas del río Mersey. Joven y vibrante, dinámica y hechizante. Albert Dock, Tate Liverpool, The Cavern y la no menos original Catedral Metropolitana. Un 10 de ciudad !. Pasear por el muelle, desde Albert Dock hasta la Terminal del ferry, el monumento en memoria de los fallecidos en el Titanic, o el de los Beatles. Es una ciudad fácil de visitar, no necesitas ni el transporte público, una escapada de dos días y vista.

Y volviendo a Calabacita, muchos de vosotros nos preguntáis que tan cómoda es la vida en una mini-caravana, siempre en la carretera, sin cuatro paredes de ladrillo a los que recurrir cuando hace frío o cuando llueve. Os podría enumerar un montón de “contras”, pero teniendo en cuenta que ha sido elección nuestra, que nadie nos ha obligado a empezar esta aventura, que nadie nos ha obligado a comprar una mini-caravana, y que tuvimos un montón de opciones antes de decidirnos por ésta, por todo ésto, empezaré con los “pros”… Puedes dormir cada día en un sitio diferente, casi siempre donde quieres; los gastos se reducen a la mínima expresión, ni alquiler o hipoteca, ni luz, ni agua, ni gas, ni IBI, ni comunidad, ni parking…; tardas 30 min en limpiar y ordenar, ventanas tiene 3, por lo que limpiar cristales se reduce a 2 minutos; aprendes a vivir con lo estrictamente imprescindible, hay muy poco sitio, por lo que ropa, zapatos, abrigos, productos de baño, incluso comida, utensilios de cocina, o herramientas para alguna reparación básica, todo esto, se reduce en un 90%. Y, ¿os podéis creer que es un alivio saber que podemos vivir con tan poco?…y no mal-vivir, os puedo asegurar que no nos falta de nada. “Contras”, …¿?

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Escrito por Ivan Baxarias

Loco por viajar desde pequeño, me encanta la fotografía y lo que puedes reflejar a través de ella.

3 comentarios

  1. Os he descubierto por casualidad y me encanta lo que publicáis. Por cierto “fotacas” que utilizáis para ello?? Os entiendo cuando decís lo de la vida aburrida ( casa-trabajo) pues soy vecina de vuestra ciudad y es lo que da el Vallès. Os iré siguiendo y cogiendo ideas para mis próximos viajes ,que aunque yo si con familia ,no descarto seguiros los pies.
    Bon viatge!!!

    1. Hola Cristina, las fotos las hacemos nosotros, yo en especial soy aficionado a la fotografía y intento reflejar lo que ven mis ojos en ellas. A mi modo de ver, en cualquier país, con cualquier ubicación, por muy bonito que sea , se convertirá en aburrido si no lo decoramos, y nosotros hemos elegido decorar nuestra vida con esta aventura!!! Nos ayuda y nos gusta saber que podemos inspirar a otros a lanzarse a una aventura, su aventura!!! Muchas gracias y un abrazo!!!

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