Alaska, nuestra primera Frontera

No fue nuestro primer gran viaje, pero sí el que mas nos ha marcado. A mi modo de ver, todos los viajes dejan huella, pero puede ser que uno en concreto marque de por vida. Y a nosotros, éste, nos dejó marcados.

De ahí el nombre de Nuestra primera Frontera. Alaska es conocida como The Last Frontier, La Última Frontera, y tiene una lógica dada su ubicación geográfica.

                                                 ALASKA-MAPA-MEGA-TERREMOTO

Hay muchas razones por las que fue especial. La principal, que fue nuestro viaje de novios en Mayo del 2015, pero además, Alaska es inmensa por diferentes motivos. Teníamos claro qué queríamos de Alaska… Vivir días de 20 horas de luz, ver osos y ballenas, águilas y alces, mosquitos grandes como elefantes y montañas inmensas de color verde intenso, glaciares y más glaciares y más osos y águilas, leones marinos y nutrias…ríos que cambian de recorrido en cada deshielo y km y km de costa sin playa. Y algo que no pensábamos que nos pasaría, ¿recordáis ese ambientador de coche con olor a Pino?, si si, ese con forma de arbolito…pués los bosques de Alaska huelen a ese ambientador…

Manel en la lengua de Exit Glacier

Somos de los que pensamos que un país como Estados Unidos hay que recorrerlo por tierra, cada uno con sus posibilidades o preferencias, pero por tierra. Tuvimos la suerte de poder hacerlo con autocaravana, y sí, parece la opción más cara, pero no, allí los precios de alquiler no tienen nada que ver con los Europeos, y la gasolina tampoco, por lo que acabó siendo nuestra mejor opción. Eso nos permitió visitar rincones que de otra forma no hubiéramos visto. Paras para comer y dormir, dónde, cuando y porque quieres. Sin horarios ni prisas, ni cargar maletas pesadas o mojarte debajo de la lluvia porqué el autobús se retrasa…

Por otro lado, llegar a Alaska lleva unas cuantas horas de avión desde Europa, nosotros hicimos escala en Zurich y Atlanta, y, finalmente, aterrizamos en Anchorage, Capital del Estado y donde está el Aeropuerto Internacional. Por defecto, solemos pensar que las ciudades que ostentan el título de Capital tienen una gran oferta en comercios o actividades culturales, o emplazamientos interesantes para fotografiar. Pero no es el caso de Anchorage. Tiene lo justo y necesario, y como ciudad no tiene mucho por ver, por lo que no le dedicamos más de un día a la vuelta.

Teniendo en cuenta que tan solo podíamos recorrer una parte del estado, hicimos nuestra ruta particular, un paseo que nos dejó ese buen sabor de boca. Aquí tenéis un mapa de la carretera principal. Ese gran viaje nos permitió creer que el Mundo no es sólo lo que tenemos en casa. En un sitio como éste descubres que puede ser verdad lo que vemos por la Tv, que hay gente que vive de lo que la naturaleza le da y que no necesitan muchas de las comodidades que tenemos en las grandes urbes.

Este paseo, nos llevó a conocer uno de los extremos del Estado, un pueblo pesquero llamado Homer. En sí, si te paras a pensar, el pueblo bonito no es, a nivel cultural no tiene absolutamente nada, pero su ubicación privilegiada, el muelle, y las construcciones de madera en forma de casas o negocios locales, le dan un encanto especial. No sabemos exactamente que nos atrajo, pero guardamos muy buen recuerdo de esos días. Things to do in Homer

Hay muchas cosas de las que pueden presumir los nativos, pero la que me pareció más curiosa es que presumen de tener una sola carretera principal que recorre las zonas principales más  habitadas del estado, y que con carreteras secundarias, muchas de ellas sin asfaltar, llegan hasta el Círculo Polar por el Norte, al Estrecho de Bering por el Oeste o a Canadà por el Este. Esta carretera te lleva a infinidad de parajes. Recuerdo que los ojos no me alcanzaban para ver todo lo que tenía ante mi. Recorrimos cerca de 4000 km en 3 semanas, y aún así, no logramos ver todo lo que da de sí Alaska, pero si una gran/pequeña parte. Uno de nuestros objetivos era visitar el Parque Nacional Wrangell-St Elias. Es el Parque Nacional más grande de todos los que hay en Estados Unidos, 6 veces más grande que Yellowstone y declarado Patrimonio de la Unesco en 1979. Hace frontera con Canadá y entre sus riquezas están el número de picos más altos de Estados Unidos, una gran variedad de fauna salvaje, con bisontes, osos y cabras montesas, y un montón de Glaciares, como no, en retroceso.. Para llegar por carretera desde Anchorage hay que recorrer la Glenallen Highway y llegar hasta Chitina.

Circulando por la Glenn Hwy podrás ver infinidad de sitios que visitar y con muchas opciones de trekking. Pero a nosotros nos llamó la atención una visita en concreto. El Glaciar Matanuska. Es el más grande accesible por carretera, de unos 40 km de largo, que termina convirtiéndose en el río Matanuska y que recorre gran parte de la Glenn Hwy. Hay un mirador en la carretera con unas vistas impresionantes, pero si quieres pisar el glaciar tienes que acceder a una propiedad privada. Recuerdo que acabamos de barro hasta las orejas, porqué una vez más quisimos hacer nuestra ruta, pero logramos poner los pies en el glaciar, y que sensación…Hielo de hace cientos o miles de años a tus pies, de formas y colores perfectos, con pequeños riachuelos provocados por el deshielo pero de un azul intenso difícil de describir. Puedes oír el ruido del río que corre por debajo y de vez en cuando el crujir del hielo al romperse.

Cuando viajo, una de las cosas que me llama la atención es el tema gastronómico. Hay países en los que tienes verdaderos problemas para resistirte a no comer todo lo que ves, pero hay otros en los que la variedad, no invita a querer repetir, salvo si eres fan de los fast food o no tienes problemas con el Colesterol. Y uno de ellos es EEUU. En este caso, una de las ventajas de viajar en autocaravan o Rv, como las llaman allí, es que no tienes que preocuparte de si te gustará la comida o no, puedes hacértela tu !. Y sin tener nada previsto, una de las noches que paramos para repostar agua, lo hicimos en un Lodge, que tenia restaurante, zona para Rv’s y cabañas. Gran descubrimiento! El restaurante, genial! Sopas, huevos revueltos, pan hecho en casa y unas tartas de escándalo…El desayuno impecable y el servicio muy amable. Pasamos la noche aparcados y al día siguiente emprendimos de nuevo la ruta para llegar más tarde a Chitina.

4 casas, un Hotel con cafetería y un parking, forman el pueblo de Chitina. Para llegar al Parque Nacional y, por tanto, a las Kennecott Mines, hay que pasar por el pueblo, que, antiguamente, cuando la mina funcionaba, allí en el 1911, se encontraba la antigua estación de tren que llevaba el cargamento de un lado al otro. En su día tuvo su momento de gloria, más adelante fue un pueblo fantasma, y ahora, es el punto de encuentro donde empiezan las excursiones hacia Kennecott. La carretera es de arenilla y en muchos tramos la construyeron por encima de las antiguas vías del tren, por lo que algunos postes de madera sobresalen y pinchan más de una rueda. Lleva cerca de 3 horas llegar hasta un parking, donde sí o sí tienes que dejar el vehículo y pagar, y si no has contratado una excursión, te espera una buena caminata para llegar al pueblo. Vale la pena la visita. La central eléctrica, el hospital, el pueblo, y, como no, las Kennecott Mines. Se conserva todo tal y como lo dejaron cuando se agotó el cobre en el año 1938.

Una de las visitas obligadas es el Glaciar Root. Desde el centro del pueblo sales a pie, y llegar a él, pasear un buén rato por encima y volver al pueblo, lleva cerca de 4 horas. Las vistas son geniales y durante todo el recorrido hay señales de alerta por los osos, y aunque no vimos ninguno, si vimos un puerco espín enorme y enfadado, del que, si te mantienes a una distancia prudencial, no tienes de que preocuparte.  La parte alta del glaciar se ve desde el pueblo, pero poco a poco, va apareciendo la parte baja, toda esa lengua de glaciar que ha ido retrocediendo por el deshielo debido al cambio climático. Una masa de hielo de 3000 m. de altura en su parte central, con pequeños lagos azul intenso y grandes grietas que hacen imprescindible el uso de crampones en muchos tramos.

Para Manel, una de las cosas que le motivaron ha hacer este viaje fue poder ver ballenas. Y no podíamos continuar con el “on the road”, sin antes pasar por Valdez y embarcarnos en una excursión en busca de ballenas y glaciares abiertos al mar en Prince William Sound. Valdez es un pequeño pueblo en el que se encuentra la terminal del oleoducto Trans-Alaska, que cruza de norte a sur todo el estado. Un paraíso rodeado de enormes montañas y gran riqueza en fauna marina. Y sí, conseguimos ver ballenas, aunque tener la suerte de hacer la foto cuando el animal decide hacer su exhibición, es otro cantar.

Otra gran visita fue la del Denali National Park, en el que puedes encontrar sin mucha dificultad, lo que ellos llaman los Big 5, que son osos, lobos, caribus, cabras y alces. El paso de vehículos privados está regulado y prohibido a partir de un punto y es aconsejable consultar las páginas del parque, ya que hay mucha información necesaria para visitarlo antes de llegar. En el interior del parque se encuentra el majestuoso Monte Denali, el más alto de los EEUU con 6200 m., visible desde cualquier punto del parque, si es que las nubes lo permiten. Poder sobrevolar el monte Denali con cualquiera de las compañías que organizan los vuelos es una buena forma de despedir un viaje como éste.

Denali nos brindó la oportunidad de ver de cerca a alces, muflones Dall, zorros y caribús, y por segunda vez, osos y águilas.

Un viaje que no olvidaremos nunca, del que guardamos un montón de buenos recuerdos, experiencias que tenemos muy presentes y que nos han llevado a querer viajar más y más. Un viaje a Alaska, por si sólo, abre un mundo de experiencias y sensaciones que desconocemos. Es tan grande, tiene tanto verde, tanta agua, tanta montaña y tanto animal salvaje, que cada día descubres algo nuevo.

Publicado por Ivan

Loco por viajar desde pequeño, me encanta la fotografía y lo que puedes reflejar a través de ella.

One thought on “Alaska, nuestra primera Frontera

Si necesitas más información o tienes alguna duda en concreto, puedes enviarnos un mensaje y te contestaremos lo antes posible!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: